De qué hablamos
El wifi de una empresa es una red de puntos de acceso repartidos por el local, conectados por cable y gestionados como un conjunto: el portátil o el lector pasan de uno a otro sin que el usuario lo note. Se parece poco al wifi de casa, que es un solo aparato —el router del operador— intentando llegar a todas partes.
Lo que lo hace «de empresa» no es la potencia, sino tres cosas: que la situación de los puntos sale de un estudio de cobertura y no de probar suerte, que hay redes separadas para el equipo, para los invitados y para los aparatos, y que se administra desde un solo sitio.
Cuándo se plantea
Cuando hay zonas sin señal o salas donde las videollamadas se cortan; cuando se han ido añadiendo repetidores domésticos y cada uno da un nombre de red distinto; en una nave donde los lectores de código o las tabletas pierden la conexión entre estanterías; cuando los clientes o visitantes se conectan a la misma red que los ordenadores de la empresa; o en un local nuevo.
Qué incluye un servicio bien planteado
- El estudio de cobertura: medir sobre plano, o en el local, dónde llega la señal y con qué calidad.
- Los puntos de acceso y su número, según metros, paredes, alturas y cuánta gente se conecta a la vez.
- El cable hasta cada punto, que también suele darle la alimentación.
- Las redes: interna, de invitados y de dispositivos, separadas entre sí.
- La comprobación final: volver a medir con todo instalado.
- La gestión posterior: actualizaciones y cambios de contraseña.
Qué mueve el precio
- La superficie y cómo es: una oficina diáfana no es una nave con estanterías metálicas ni un edificio de muros gruesos.
- Cuántos dispositivos se conectan a la vez.
- El número de puntos de acceso que resulta del estudio.
- El cableado que haya que tender hasta ellos.
- Interior o exterior: un patio o un muelle de carga piden otro tipo de equipo.
Cuánto cuesta
No damos cifras: el precio sale del estudio de cobertura, y antes de él cualquier número es una apuesta. Pide que la propuesta diga cuántos puntos de acceso lleva, dónde van y si incluye el cableado y la medición final.
Errores que salen caros
- Arreglarlo con repetidores: amplían la señal a costa de la velocidad y complican la red.
- Poner más puntos de los necesarios: se interfieren entre ellos.
- Una sola red para todo: el móvil de una visita no debería ver el servidor.
- La misma contraseña durante años, conocida por todos los que han pasado por la empresa.
Qué te tiene que quedar por escrito
- El estudio de cobertura, antes y después.
- El plano con la posición de cada punto de acceso.
- Las redes creadas y para qué es cada una.
- Las credenciales de administración, en poder de la empresa.
Qué datos preparar antes de pedir presupuesto
- Un plano del local y su superficie aproximada.
- De qué son las paredes y qué altura tiene el techo.
- Cuánta gente y qué aparatos se conectan por wifi.
- Dónde falla hoy.