El circuito, paso a paso
- Rellenas el formulario. El corto, que está en todas las páginas, o el completo de pedir presupuesto, si quieres dar más detalles o adjuntar un documento. Es el único canal.
- Revisamos la solicitud a mano. Una persona comprueba que tiene lo mínimo para poder hacer una propuesta y que los datos de contacto son reales. Si falta algo importante, te escribimos antes de pasarla a nadie.
- Miramos quién cubre tu zona. Si hay una empresa informática colaboradora que trabaje en tu provincia y preste el servicio que pides, se la pasamos a una sola y te decimos a cuál.
- Si todavía no tenemos a nadie, te lo decimos. No guardamos tu solicitud esperando ni se la pasamos a quien no va a atenderla.
- La empresa te contacta y te hace su propuesta. A partir de ahí la relación es entre tú y ella, y decides tú.
Qué datos pedimos, y por qué
Cada campo del formulario está porque una empresa informática lo necesita para saber si el encargo le encaja antes de dedicarle tiempo:
- Qué servicio: mantenimiento, redes, ciberseguridad, telefonía… No todas las empresas los prestan todos.
- Qué buscas: un servicio continuado, un proyecto, arreglar una avería o solo un precio. Son encargos distintos.
- Quién lo pide: una empresa, un autónomo con empleados, una entidad o un particular.
- Los puestos de trabajo: es lo que dimensiona casi cualquier propuesta. Si no lo sabes, puedes marcarlo y la solicitud entra igual.
- El plazo, el municipio y la provincia.
- Nombre, email y teléfono: la empresa te contacta para concretar, y nosotros te escribimos para decirte a quién la hemos pasado.
El formulario completo pregunta además el número de sedes, si hay servidor propio y quién lleva hoy la informática. No son obligatorios, pero ahorran la primera conversación.
Qué hacemos
Recoger tu solicitud, revisarla y, si hay una empresa colaboradora con cobertura en tu zona para lo que pides, derivársela. El trabajo de saber quién presta ese servicio en tu provincia es el nuestro.
Qué no hacemos
- No prestamos el servicio informático: lo presta la empresa colaboradora, con su criterio y su responsabilidad profesional.
- No diagnosticamos averías ni recomendamos productos.
- No damos precios. Explicamos qué los mueve, pero el de tu caso solo lo puede dar quien va a hacer el trabajo.
- No te vamos a contactar para venderte nada. El canal es el formulario; quien te contacta después es la empresa.
Qué te cuesta a ti
Pedir presupuesto es gratuito y no te compromete a nada.
Por qué a una sola empresa
Repartir el mismo contacto entre varias empresas acaba en varias llamadas en pocos días y en propuestas hechas con prisa. Aquí tu solicitud va a una sola, y te decimos a cuál. Si no te encaja, dínoslo: si hay otra con cobertura en tu zona te la proponemos, y si no, te lo decimos.
Qué pasa con tus datos
Se facilitan a la empresa a la que pasamos tu solicitud, y solo para que te contacte con una propuesta de lo que has pedido. No se reparten entre varias. Al llegar, la solicitud recibe una clasificación automática que solo ordena la revisión: la decisión de pasarla, y a quién, la toma una persona. Todo está en la política de privacidad.